Mostrando entradas con la etiqueta pendientescelestes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pendientescelestes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de marzo de 2016

Solos

Cuelga el vestido solo
y celeste contrasta
en el balcón
con el cielo y la madera.

Queda en el tender blanco,
dividido en dos partes
solo el vestido sumado
al leve movimiento del viento

Queda
y los botones marcan un tiempo
sin compás
sonando contra los hierros.

Quedan solos el vestido y el tender
en el balcón y el cielo,
en el fresco de una noche
anuncian el otoño.

martes, 24 de marzo de 2015

Pendientes rojos


Los vasos rotos en el piso.
Nosotros descalzos
¿cómo bajar la escalera sin lastimarnos?
¿cómo volver  a la planta baja?
No había definición que nos salvara
Después seguían más dudas

Primero dudamos qué hacer con los vasos
Pero cuando la vida decidió por nosotros
Dudamos qué hacer con nuestros pies
Con la escalera
Con la planta baja.

Seguimos en suspenso
Quizá porque de eso se trate la vida
Quizá porque lo único determinante
Sea la muerte.



miércoles, 11 de diciembre de 2013

Secretos de invierno- Patio

El agua que cada hoja contiene.
El patio y el refugio en los últimos rayos de sol
en la tarde de invierno.

Sentada en el banco rojo
si supiera pintar
pintaría cada ángulo
y  las llaves del llavero Maradona.

Los postigos azules
las cañas que eliminan la idea de límite,
la de vecino y a su perro.

Pintaría el ladrido del perro
y los fantasmas de las sábanas ya descolgadas.
En el patio, tan desierto y tan jungla
un banco, nosotros y  el mate de pava.

Sentados en el rojo que sirvió de mesa
miramos los juguetes congelados
intentado entender como seguirían nuestros días.

martes, 3 de diciembre de 2013

Las flores

“Sólo existe lo que pasa” decíamos con Eugenia mientras
 comíamos nuestras uñas para calmar ansiedades.
Silencio.
Comernos las uñas en conjunto era inmenso.


Las flores se turnan
para dar luz  los días de lluvia
en contraste con el cielo,
brillan.
Cansada del horóscopo que anticipa mi pasado
las miro como si tuvieran respuesta
para este destino, el mío,
que siempre parece estar a punto de encausarse.
Que termina eligiendo posibles antes que finales.

Siempre ahí
el hilo por romperse.
¿Cuántas hebras te componen?
¿Por qué divido pero no  rompo?
¿Qué soy de todas ellas?

______


No escapo.
Abro puertas y ventanas
rompo los techos y asomo.
No sé salir.
Espero que la casa se derrumbe
y así llegar afuera.

El cielo se despeja.
Las lamparitas rojas del ceibo
ahora contrastan con el barro marrón.
Blando.
El jacarandá pasa a entrar en la paleta de azules del cielo.
Comprendo mi falta de cordura
o mi exceso de sensibilidad.
Comprendo que puedo explotar
o buscar conciliar con el resto del mundo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Pendientes celestes


Todo anda pendiente
Por desenlazarse
Todo cuelga
A punto de caer (como la canción)

Librados a su suerte
atados de hilos finos y gastados
Llevaba los vasos agarrados de las bocas
Con las puntas de los dedos mantecosas
Transpiradas.

Seguir era decisión del azar,
del viento,
del equilibrio-

Nos dimos vuelta un instante.
Olvidamos la tensión
Un segundo,
y todo quebrado.


otros pendientes

viernes, 19 de octubre de 2012

inconcluso

Salí en búsqueda de sol y lugar para tomar café. Encontré después de mucho caminar una plaza desolada y hermosa. Me encantan los rincones, por eso quizá, también me gustan los pueblos.

Laberinto. camino y pared.
Retomo y pared.
Voy más atrás y no sé llegar donde estaba. Pared.
Laberinto o cuarto sin puertas en el que zigzagueo inevitablemente.


Hay veces que siento ser sólo una observadora del mundo. Quieta. Imperceptible. 


No tenía ganas de venir. últimamente no tengo ganas de estar en ningún lado. Cada vez que llego a un lugar me quiero ir. No sé a donde. Sea cual sea el lugar, cuando llegue, voy a estar pensando como escapar.


...